Un equipo de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, ha estado supervisando los nueve atolones y 101 islas que constituyen Tuvalu desde 1971, a través de fotografías aéreas e imágenes de satélite.
Se descubrió que ocho de los atolones y casi tres cuartos de las islas crecieron durante el período de un estudio en particular que terminó en 2014. La superficie terrestre aumentó un 2,9% y esto a pesar de que la subida del nivel del agua fue el doble del promedio mundial.
Para Paul Kench, coautor del estudio publicado en la revista científica Nature Communications, esta conclusión va en contra de la idea de que las islas a baja altitud serán un día engullidas por las aguas debido al calentamiento global.
"Tenemos la tendencia a considerar los atolones del Pacífico como tierras estáticas que simplemente serán inundadas a medida que el nivel del agua sube pero hay cada vez más pruebas de que estas islas son geológicamente dinámicas y en constante transformación", declaró, citado por la agencia EFE.
"Las conclusiones de nuestro estudio pueden parecer contradictorias, dado que el nivel del mar aumenta en esa región hace 50 años, pero el cambio en las Tuvalu en este período ha sido expansión y no erosión", aseguró.
Factores como la dirección de las olas o los sedimentos que son llevados por las tempestades y depositados pueden compensar la erosión provocada por la subida del agua.
Los autores del estudio sugieren por lo tanto a los habitantes de Tuvalu que tengan en cuenta la característica de una geología cambiante de su tierra natal y aconsejan que se adapten en lugar de emigrar a otros países, como Australia o Nueva Zelanda.
Aquí algunas pruebas de su crecimiento:

Fuente: BBC