
Hace una semana la magistral ola de Nazaré aplacó su furia y pasó a segundo plano, pero creemos que testimonios así no pueden pasar desapercibidos.
Este es el relato de Axi Muniain, surfista profesional especializado en olas gigantes, que fue víctima de la bravura de las olas de Nazaré un día después del evento de la WSL, cuando las papas seguían calientes.
El surfista fue literalmente tragado por una ola de más de 30 metros y sobrevivió para la anécdota: "Pensaba que me iba a estallar la cabeza. Mientras pensaba eso ya me había perforado el tímpano", dijo.