
En los últimos meses, los recientes ataques de tiburones han generado una especie de psicosis que se está viviendo en las costas más importantes del surfing en el mundo (Australia, Hawái, Francia e Indonesia). Catorce ataques en los dos últimos años son la explicación a esta creciente preocupación.
Los avistamientos de grandes tiburones blancos en estas populares playas son cada vez más frecuentes. Se han planteado diversas medidas como la instalación de redes en playas que nunca las tuvieron, y algunos sistemas impuestas por científicos especializados que parece no funcionar.
En este vídeo de la BBC, Craig Ison, surfer australiano, que fue atacado por un gran blanco el año pasado, relata de forma muy explícita cómo fue aquella traumática experiencia. Testimonios de este tipo son pan de cada día en la costa oeste australiana.