
El frío del Ártico es casi proporcional a su belleza natural. Sus olas heladas son un atractivo potencial para miles de surfistas de todo el mundo. Como las Islas Lofoten, un archipiélago al norte de Noruega, donde el surf es un culto a su imponente paisaje.
El lugar es paradisiaco, pese a encontrarse por encima del Círculo Polar Ártico. Los surfistas cambian los tiburones por las focas y orcas, uno de los atractivos de las olas gélidas de las Islas, sin mencionar la nieve que cubre la mayor parte del terreno.
Sin embargo, la inclusión del surf en el archipiélago escandinavo no es nueva. Son más de 50 años los que llevan las islas nórdicas recibiendo surfistas de todo el mundo.