
La Autoridad Nacional del Agua (ANA) acaba de abrir un proceso sancionador al Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal) por el vertimiento no autorizado de aguas servidas sin tratar a la playa Arica de Lurín.
En un comunicado, la ANA informó que el proceso se basa en el informe técnico elaborado por especialistas. Ellos constataron que la línea de rebose de la planta de tratamiento de aguas de Nuevo Lurín, abierta desde fines de setiembre tras la toma de las instalaciones por la Asociación Agropecuaria Súmac Pacha, se hizo sin autorización.
De acuerdo con Sedapal, con esa apertura se evita que las lagunas de oxidación de la planta colapsen. No obstante, el costo ambiental es alto: más de 15 mil m3 de aguas negras han llegado al mar y afectado el litoral del balneario en el que viven más 240 familias. Aún se evalúa el impacto que el desagüe vertido estaría causando en el medio ambiente.
Según la ANA, este es el segundo proceso sancionador que afronta Sedapal por contaminación en la playa Arica. El primero se dio en marzo del 2012, y concluyó con una multa de S/9.125 a la empresa por infringir la Ley de Recursos Hídricos.