Desde el bloqueo israelí iniciado en 2007, la libertad de movimiento de los palestinos en la franja de Gaza ha sido tan limitada que a menudo se ha referido al territorio como “la mayor cárcel al aire libre”. Por ese motivo, enterarnos de que existe un grupo de surf en Gaza resulta a la vez sorprendente y totalmente comprensible. En un contexto en el que la tierra es tu prisión, el mar se convierte en una vía de escape de una realidad despiadada.
El Gaza Surf Club es un pequeño grupo de surfers palestinos —unos 25— que cambian la narrativa diaria de guerra y de pobreza por una dosis sanadora de mar, viento, y olas. Muchos de ellos trabajan como socorristas en la playa, y aprovechan el amanecer y los ratos libres para surfear. Así ha nacido una nueva generación de surfers, entre ellos Mahmoud “Moody” El Reyashi, Yousef Abo Ghanem o Ibrahim Arafat, estrellas en la comunidad.