
El desafío era conseguir batir el récord ya existente en Australia, de 320 personas participando en una clase de surf. El evento fue organizado por el ex surfista del Championship Tour, Tiago Pires, con el propósito de recaudar fondos para una causa social.
Para poder lograrlo, el portugués tuvo que hacer una invitación a más de 30 escuelas de tabla del norte y sur de Portugal. Logrando reunir a 344 surfistas, entre principaintes y de nivel intermedio.
"¡Estoy sin palabras por lo que sucedió hoy! ¡Aquí está! Un nuevo récord mundial Guinness y, sobre todo, un día muy bien aprovechado, lleno de buena energía y muchas sonrisas". expresó Pires.
La oficialización de esta record por parte de la Guinness World Record sólo será posible dentro de unas semanas, pues será necesario que Pires envíe el metraje y las fotos a las oficinas de los jueces para su validación oficial.
El anterior récord mundial fue establecido en 2015 por 320 alumnos que invadieron las olas de Bondi Beach, en Sydney, Australia.

