
La erupción del volcán Kilauea (en la Big Island, Hawaii) que tuvo lugar el 3 de mayo de 2018, causó la apertura de 22 fisuras que desde entonces ha visto el avance de la lava hasta el mar. Una de esas grietas, a la que se dio el número 8, viene expulsando gran cantidad de lava que llega a alcanzar los 50 metros de altura. Así lo corroboran expertos que han llegado a la zona en declaraciones de diversos medios de prensa en al archipiélago.
Las autoridades señalan que la lava cubre ahora más de 700 acres de terreno y se extiende por más de 1 km a lo largo de la costa, cambiando su recorte original en algunos casos. El avance continúa y no se sabe cuándo podrá acabar, aunque los geólogos aseguran que podrian continuar por los siguientes meses.
En las últimas semanas algunos conocidos puntos de surf de la costa este, en la zona de Pohoiki, fueron alcanzados y han desaparecido por completo. Las olas destacadas como Bowls, Secrets, Dead Trees y otras, que sirvieron de base a la iniciación de muchos surfistas, fueron totalmente consumidas por la furia de la lava y no pueden ser reconstruidas.
La lava del Kilauea, uno de los volcanes más activos del mundo y que está en constante erupción hace 35 años, está dificultando la vida de los hawaianos y de los surfistas de la isla que pierden así algunos de sus emblemáticos spots.