
Habituado a desafiar la naturaleza de forma radical, el brasileño Rodrigo Koxa se superó a sí mismo a principios de noviembre. El pasado 8, en aquel swell histórico que invadió Praia do Norte y Nazaré, considerada la "Meca" de las olas gigantes, el experimentado surfista de 38 años despojó una auténtica montaña de agua con un tamaño estimado de 25 a 27 metros.
Con ello Rodrigo Koxa amenaza con batir el récord mundial de Garrett McNamara que es precisamente su ídolo e inspiración en lo que se refiere a enfrentar desafíos en olas extremas. Si el tamaño se comprueba y se oficializa, el brasileño entrará al el libro de los récords Guinness.
"Esperé toda la vida por una ola así. Siempre fue mi sueño", menciona en su cuenta de redes sociales Koxa. “La noche anterior yo estaba aparentemente tranquilo, pero mi mente estaba muy inquieta, hablando a mí mismo todo el tiempo”.
"En el momento en que yo y Serginho, mi socio portugués y quien me remolcó en su moto, vimos la ola, ya sabíamos que era realmente gigante. Él gritó: es la bomba ¿Quieres ir? Y yo respondí: Vamos! Cuando solté la cuerda, percibí que era una montaña y mi adrenalina que ya estaba muy alta, subió aún más. Mi sentimiento fue de una flecha cayendo toda la ola. ¡Después fue sólo celebrar y agradecer!”, contó el brasileño.
La iniciativa carece aún de reconocimiento del libro Guinness, pero, por ahora, entra en las selecciones del WSL Big Wave Awards, los Óscares de las olas grandes, y es una de las favoritas a la victoria en la categoría de mayor ola.