

Según la National Sleep Fundation, organización encargada de la investigación del sueño y sus beneficios, un sueño reparador y de calidad permite revitalizar el bienestar físico y psicológico, restablecer la energía perdida en el día durante una agotadora sesión de surf. Permite regenerar el sistema celular y reforzar el sistema inmunológico. Es durante el sueño que todos los procesos de crecimiento y adaptación al ejercicio físico ocurren. Si no existe un sueño reparador puede existir un descontrol metabólico en varios aspectos:
- Más apetito por los dulces; irritación; fatiga; masa grasa; predisposición a enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión.
- Por otro lado, menos concentración; memoria: raciocinio; rendimiento y rendimiento; humor; defensas inmunológicas; masa muscular.
¿Qué hacer para mejorar la calidad del sueño?
La National Sleep Fundation recomienda:
- Incluir alimentos relajantes antes de dormir (infusiones de hierbas como el jazmín, manzanilla, menta, avena, lechuga, yogur natural, almendras, semillas de calabaza, etc.);
- Procure evitar alimentos estimulantes como café, picantes, kion y falsos calmantes como es el caso del vino;
- Mantenga el ambiente de su cuarto oscuro, ya que la claridad interfiere en la producción de melatonina (hormona responsable de la regulación del sueño);
- Apague todos los aparatos electrónicos antes de ir a dormir;
- El cuerpo humano le gusta las rutinas y, como tal, debe regular su horario de acostarse y despertar.
¿Cuántas horas debemos dormir?
Quizá esta es la parte más interesante, pues según la National Sleep Foundation, los recién nacidos (hasta 3 meses) deben dormir entre 14 a 17 horas al día. Niños (2-12 años) entre 10 y 13 horas. Jóvenes (14-17 años) entre 8 y 10 horas; jóvenes adultos (entre 18 y 25 años) entre 7 y 9 horas; adultos (26-64 años) entre 7 y 9 horas; y los ancianos (+65 años) entre 7 y 8 horas.