
Con sólo 19 años, el australiano Russell Bierke es un auténtico fenómeno del surfing de todo terreno, sobre todo cuando se trata de olas desafiantes y extremas. Ayer, mientras disfrutaba de una pesada sesión en Australia sufrió un revolcón que casi le cuesta la vida. Felizmente el 11 veces campeón mundial, Kelly Slater, estuvo cerca para evitar una tragedia.
Todo ocurrió en la región de Victoria, cerca de Port Campbell. Un fuerte oleaje sacudió la región, el mismo que se utilizó para definir al campeón del Bells Beach. Al parecer, un número de surfistas fue hacer frente a una muy pesada sesión que tuvo olas de alrededor de 5 metros. Entre ellos estaban Bierke, que resbaló de su tabla y se golpeó la cabeza con la misma, quedado inconsciente por unos 45 minutos.
En el line up también se encontraba Kelly Slater junto a otros surfer como Ross Clarke y Ryan Hipwood que se percataron de la ausencia de Bierke en el agua, al ver su tabla flotando pensaron lo peor, Slater y compañía se lanzaron a la búsqueda.
Bierke fue subido a una moto acuática y llevado a la orilla en condición grave, según la web australiana Swellnet, el rider fue llevado a la unidad de cuidados intensivos del Hospital Warrnambool, donde se logró estabilizar su condición y ya se recupera satisfactoriamente, hasta dio declaraciones a la prensa local.
Según el equipo de paramédicos que atendió a Bierke, el diagnóstico inicial fue de ahogamiento, por lo que tuvo que ser trasladado de inmediato a sala de urgencias. "Estaba bastante azul, sacudido, y había tomado mucha agua", dijo un testigo a Swellnet.
Según las declaraciones del concejal de la región, Moyn Shire, “King” Kelly estuvo todo el tiempo asistiendo a Bierke fuera del agua antes de la llegada de los paramédicos. Slater no paraba de medir su pulso y se encargaba de reanimarlo con las técnicas de primeros auxilios.
“Estaba Slater y otros tres o cuatro surfistas y él (Bierke) estaba vomitando agua, tenía los ojos llenos de sangre, no sabía dónde estaba o quién era ni lo que estaba sucediendo. "Kelly le hablaba y le decía: 'Todo está bien hermano, la ayuda está en camino'". Tenía un corte muy grande entre el cuello y la quijada por lo que le aplicaban presión al sangrado pero eso obviamente restringía su capacidad de respirar, por lo que la situación fue complicada”, contó Shire.