
Max Robotham, un diseñador industrial neozelandés cansado de no poder transportar su tabla cómodamente decidió emprender un proyecto hace unos años, y si bien aún se encuentra en etapa de "Investigación y Desarrollo" la tabla ha dado buenos resultados hasta el momento.

Robotham ha contado con el apoyo de la Universidad de Victoria para llevar a cabo sus numerosos intentos para que la tabla pueda ser usada en el mar. En sus inicios, cada vez que entraba al mar volvía con su tabla hecha pedazos, hasta que poco a poco fue reforzándola y volviéndola más funcional.

Actualmente su último prototipo de tabla le ha estado funcionando y la ha podido probar en el mar con buenas condiciones obteniendo buenos resultados, éste "invento" ha llamado la atención de muchos surfers que esperan que algún día, transportar una tabla no sea un problema, ya sea a pie, en carro o usando los servicios de transporte público.
Cabe destacar que la tabla desarmada entra en una mochila mediana y que según los experimentos con la impresora 3D de la universidad han podido fabricar tablas desde 5´11 hasta 9´4, además el plástico que se usa para fabricar éstas tablas puede ser reciclado, haciendo de ésta tabla además de práctica, amigable con el medio ambiente.
Robotham concluye con que aún siguen trabajando en modelo perfecto pero que definitivamente están muy contentos con los logros alcanzados hasta el momento.