
La isla de Fukushima alberga algunas de las mejores olas de Japón. Pero fue prácticamente abandonada a partir de marzo de 2011, cuando un potente terremoto y el tsunami que se produjo devastaron completamente el lugar. Una de las instalaciones comprometidas fue una central nuclear, que derramó radiación hacia el océano y comprometió la vida en la isla.
Más de siete años después del desastre, la comunidad del surf local cree que las playas de Fukushima ya están seguras. Ellos hacen mediciones constantes de los niveles de radiación en el aire, la arena y el agua, y afirman que han registrado índices idénticos a los del período anterior al terremoto.
Shigenori Suzuki es surfista y habitante de la isla en la época. "Yo hacía ropa de goma para agua fría y también era dueño de una tienda de surf con mi esposa. Pero entonces vino el terremoto y la gente ya no podía entrar en el mar, así que tuve que cerrar mi tienda. "Yo tenía planes para el futuro en aquella época, pero las cosas cambiaron mucho", cuenta él en un mini-documental producido por el Canal Olímpico.

"La costa de Fukushima era un paraíso para los surfistas. Las personas que no surfean no tienen noción del valor de eso ", cuenta Hideki Okumoto, profesor de la Universidad de Fukushima. "El desastre ha tenido un impacto enorme en nuestro futuro. Fukushima seguramente sería elegida como la sede del campeonato de surf en los Juegos Olímpicos de 2020 ", afirma el académico.
La principal lucha de los surfistas y antiguos residentes del lugar es que la gente vuelva a ver la isla de Fukushima como un lugar seguro para que construyan sus vidas y para que vuelvan a surfear las mejores olas de Japón.
El documental completo, aquí: https://goo.gl/qNSoFZ