
1. MANTENLO SOBRE SU VIENTRE.
Los delfines viven en el agua toda su vida, nadando y flotando. El simple hecho de varar es muy traumático para ellos. Es importante mantener al delfín sobre su vientre para que se relaje y no se haga daño. Se lo puede sujetar a la altura de la aleta para que se mantenga equilibrado. Evita que el delfín esté de costado o de espaldas para reducir mayores daños en su organismo.
El estar de mucho tiempo sobre su costado o de espaldas puede matar al delfín de la desesperación.

2. MANTENLO HÚMEDO CON TOALLAS MOJADAS.
Los delfines, como todos los cetáceos, son animales de vida acuática permanente, y por lo tanto, su piel necesita mantenerse húmeda constantemente. Durante el varamiento, el efecto de humedad sobre su cuerpo sirve para relajarlos y mantenerlos despiertos, evitando la deshidratación que podría matarlos. La toalla húmeda también evitará quemaduras por el sol. Al cubrir el cuerpo, ten cuidado de ¡NO TAPAR EL ESPIRÁCULO (orificio respiratorio) para que pueda respirar!
Luego de esto, inmediatamente,
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3. DALE TRANQUILIDAD Y ESPACIO. NO CAMINES ALREDEDOR.
En el mundo de los delfines, bajo el mar, todo es sonidos y con sonidos perciben el mundo. Cuando están varados, los delfines pierden la capacidad de percibir el mundo como lo conocen, y esto les genera mucha angustia. Para tranquilizarlo, hay que mantener alejado el exceso de personas y evitar el caminar alrededor para que los sonidos desconocidos no lo pongan más nerviosos. Muchos delfines mueren solo por la angustia de estar rodeados de humanos, produciéndoles úlceras y gastritis muy severas.

4. EVITA LASTIMARLO, NO LO ARRASTRES.
Los delfines tienen la piel muy sensible por estar siempre en contacto con el medio acuático. Al estar en contacto con arena, la piel se raspa y lastima muy fácilmente. El tirar de la cola, pese a que los cetáceos tienen músculos muy fuertes, no es conveniente pues genera lesiones musculares muy dolorosas además de torsiones en la columna que pueden evitar que el delfín nade o flote con normalidad, pudiendo ahogarse al ser re-introducido. Así también, sujetar la cola de un delfín grande resulta peligroso pues la fuerza del delfín puede golpear y producir serias lesiones en seres humanos.

5. EVITA CARGARLO. SI LO HACES, USA TOALLAS PARA LLEVARLO AL MAR.
Los delfines son mamíferos, como nosotros los humanos, y evolucionaron para acondicionarse totalmente al mar. Si bien no son peces y pueden respirar aire con pulmones, como nosotros, solo pueden estar en tierra por tiempo limitado pues sus cuerpos empiezan a sufrir mientras más tiempo pasen fuera del agua. Algunas pocas veces los delfines varan por maretazos o cambio en la marea, y en esas circunstancias se puede ayudar al delfín a reingresar al mar. Usando toallas se le puede transportar hacia aguas bajas donde podremos comprobar si flota por si solo al dejarlo ir. Evita cubrirle la cabeza porque lo asfixias, y no trates de cargarlo/manipularlo desde el pico (hocico) porque muerde ni por la cola porque se la puedes torcer irreversiblemente. Trabaja en equipo, y con personas que sepan nadar y puedan entrar al agua soportando el peso del delfín.

6. Reingrésalo al mar si es que puede flotar.
Los delfines necesitan sentir el agua alrededor de sus cuerpos para sentir la confianza de volver a flotar y nadar. Si está muy cansado, herido o enfermo, no podrá hacerlo y se hundirá. Cuando entres al mar con un delfín al que estás ayudando, asegúrate de comprobar si el delfín puede flotar, nadar o sí se queda inmóvil. De quedarse inmóvil o hundirse, debemos volver a transportarlo de regreso a la arena y mantenerlo húmedo con toallas hasta que llegue ORCA para darle atención médica. Desafortunadamente más del 90% de los varamientos, la salud de los delfines se encuentra comprometida.

7. EVITA QUE LO MATEN, NO LO CONSUMAS.
Los delfines comparten el mar con nosotros y los podemos encontrar en cada rincón del mar peruano. Desafortunadamente la relación con los seres humanos ha degenerado en matanzas con el único fin de comercializar su carne para consumo humano. Muchos delfines que varan vivos, con posibilidades de volver al mar e incluso sanos, son asesinados para ser consumidos. Si te encuentras a un delfín varado, comprobarás que muchas personas piensan en consumirlo e incluso a veces, esperan que muera sino lo matan antes. Sin embargo, ¡PROTÉGELO! No dejes al delfín solo y llama a ORCA que junto a la Policía Ecológica, la Policía de Salvataje y la Marina del Perú harán todo lo posible para salvar la vida de ese delfín. Matar y comercializar la carne de delfín esta penado con 5 años de cárcel en Perú. La carne de delfín es no apta para el consumo humano por contener altos niveles de contaminantes, de acuerdo a lo sugerido por la Organización Mundial de la Salud. Las miles de vidas que se pierden en los delfines varados que son asesinados ¡SE PUEDEN SALVAR!
