
En Indonesia, cientos de tablistas mostraron su indignación en una protesta pacífica en el agua, contra el controvertido proyecto de desarrollo turístico que amenaza el área de la Bahía de Benoa, en el sur de la isla de Bali.
La propuesta que fue presentada por el mismo gobierno de Indonesia, tiene como objetivo revitalizar la zona a través de la construcción de varias islas artificiales en plena bahía de Benoa.
Uno de los puntos más indignantes que tiene este proyecto, es la construcción de un calendario acuático enorme con villas y un parque temático, que se extenderá por más de 700 hectáreas de agua.
Esto causaría sin duda, la destrucción del variado ecosistema marino de Bali, acabando con su naturaleza, belleza del lugar, calidad de las olas y por supuesto la calidad de vida de la población local que ha encontrado en el surfing su única fuente de ingresos sólidos para su desarrollo. Acabar con todo Bali costaría más de 3 millones de dólares.
El Bali peruano
La situación del desarrollo económico turístico y la huelga pacífica realizada por más de una centena de surfistas en Indonesia, no es ajena a nuestro país. Se asemeja a un sinnúmero de proyectos, algunos aprobados por el estado peruano y otros en lista de espera, que pretende construir (obras de gran alcance costero) en zonas altamente ecológicas y de fuerte ingresos turísticos por su belleza natural y no artificial, como son las playas y sus rompientes. Esto ha hecho que miles de tablistas peruanos salgan a detener tal atropello mediante protestas y la búsqueda de leyes para proteger las playas.
Esto es el caso de Huanchaco y Chicama que este año, gracias a organizaciones privadas lideradas por tablistas peruanos junto a la Federación Nacional de Tabla, consiguieron ser protegidas legalmente.
Si comparamos una situación fresca de lo que viene sucediendo en nuestras rompientes a comparación con el caso de Indonesia, sin duda salta el Desembarcadero Pesquero Artesanal que se pretende construir en la clásica ola de salón de Cerro Azul en Cañete. A pesar que la obra ya ha sido anunciada por el estado, los tablistas cerroazulinos y de todo el Perú han unido fuerzas para poder proteger ante la ley este emblemático balneario y frenar el atropello.
Lo que ahora preocupa a muchos y es la pregunta de todos los días es si protegiendo nuestras playas ante normas legales acabarán los problemas. ¿Quién o quienes se encargarán de que la normas se cumplan?
Ponemos lo que viene sucediendo en estos momentos en Bahía de Benoa, que a pesar de ser un área protegida desde el 2011, el reglamento fue cambiado por su expresidente en el 2014, volviéndola nuevamente vulnerable.