
El surf en Alaska no será algo muy recurrente, pero existe una pequeña comunidad que se dedica a coger olas, dando cada vez más énfasis al concepto de "surf es global".
En Turnagain, por ejemplo, existe una ola que suele reunir a los surfistas de la región. Muchos de ellos vienen de muy lejos para disfrutar de la experiencia, conduce durante largas horas y todo para navegar en un lugar que produce, como máximo, dos olas al día y cada una de ellas separadas por 11 horas.
En realidad, se trata de una pequeña ola que no es más que una pared de espuma, pero que ofrece una distancia considerable a quien se atreve a superar el desafío. Sin duda, una comunidad que mantiene viva la pasión por el surf.
Surfing the bore tide from Rugile Kaladyte on Vimeo.