La temporada hawaiana ya ha comenzado de la mejor forma. Desde hace varios días que la bancada de Pipeline ha venido a cargar las olas y los tubos que la hicieron famosa, ya han reunido una enorme comunidad de surfistas que llegan de las cuatro partes del planeta.
Con la ventana de espera del Pipe Pro que ya comienza, son también dos los incidentes a reportar con dos surfistas en los últimos días. Por un lado, el hawaiano Kiron Jabour, que compitió en la primera etapa WQS en Sunset Beach, llegando a la final.

"Feliz por salir con sólo algunos puntos. Volvemos más fuerte al agua la próxima semana", escribió Jabour dejando atrás que los puntos que llevaron en la barbilla no le impedirán competir en el QS3,000 de Pipe.
El otro incidente lo protagonizó el brasileño Lucas Silveira, también guerrero del WQS y campeón mundial Pro Junior en 2016, que salió del agua con una sospecha una leve fractura en el omóplato (que se confirmó más tarde en sus redes sociales), además de haberse llevado algunos puntos en la cabeza.

"A veces las cosas salen mal. El fondo de Pipe es duro como una piedra, así que sugiero que no sean aplastados", escribió el brasileño después de haber salido del hospital.

Pipeline, como bien sabemos, es una de las más intensas olas del planeta, y también por eso una de las más buscadas. Es definitivamente uno de los más letales del globo. Esta temporada ella ya hizo una víctima, Marcus Biju, que falleció a mediados de enero.
En los últimos años, la ola de Pipe ha estado involucrada en algunos de los más populares accidentes de surf, como el caso de Owen Wright y de Evan Geiselman, quien como se hizo viral en su momento, fue auxiliado por el bodyboarder Andre Botha en un drámatico rescate grabado en video.