Un surfista en portugal acaba de desarrolar tecnología impulsada por inteligencia artificial que identifica corrientes oceánicas potencialmente peligrosas en las playas. El sistema utiliza cámaras que ayudan a los salvavidas a mantener a los nadadores alejados de una situación peligrosa cerca de la costa.
Conocidas comunmente como corrientes de resaca, se ha vuelto un peligro para veraneantes y deportistas. Según arrojan datos, las mareas de resaca matan a unos 100 bañistas por año en los Estados Unidos y más de 150 en todo el mundo.

Estos cuerpos de agua se filtran lejos de la costa a través de canales profundos y son muy comunes en casi cualquier playa del planeta. A menudo son indistinguibles a los ojos de un nadador e incluso de un entusiasta de los deportes acuáticos sin experiencia. Y la mayoría de la gente no sabe qué hacer para evitar y sobrevivir a una corriente de estas magnitudes.
Se basa en inteligencia artificial y, en particular, por el aprendizaje automático autodidacta y la visión por computadora. En otras palabras, el sistema fue alimentado y entrenado con muestras positivas y negativas de imágenes de corrientes de resaca capturadas por satélite. Como resultado, el sistema aprendió a predecir las características correctas para clasificar y localizar corrientes de resaca en una imagen. El sistema ha sido entrenado con una gran variedad de corrientes de resaca etiquetadas manualmente.
Con la nueva tecnología, el ingeniero surfista espera crear un producto-servicio que detecte a los humanos y emita señales de advertencia.