
China desarrolla en la actualidad un sumergible tripulado capaz de descender a la profundidad de 11 kilómetros y, por tanto, llegar hasta el punto más profundo del océano conocido hasta la fecha.
Las autoridades chinas prevén realizar la primera prueba de este sumergible en 2021, tal como lo hizo cinco años atrás con el sumergible tripulado Jiaolong que batió record tras alcanzar los 7.062 metros de profundidad en la fosa de las Marianas del Pacífico, donde se encuentra el punto más profundo del océano
El éxito de entonces motivó a la comunidad científica china para seguir avanzando en innovación e investigación en esta área. Los científicos a cargo del ambicioso proyecto, comentaron que el equipo se enfrenta a numerosos desafíos en cuanto a materiales que puedan resistir la presión del océano a esa profundidad, o en relación al diseño y las telecomunicaciones del aparato.
Japón también está dedicando recursos a la carrera por conquistar las profundidades del océano y desarrolla desde hace unos años un submarino tripulado capaz de sumergirse a 12 kilómetros de profundidad que espera que esté previsto para finales de la década de 2020.