
La contaminación causada por los nutrientes que se vierten en las aguas del océano está cambiando drásticamente su sonido, lo que afecta a las señales de navegación de importantes especies marinas tales como: peces, anfibios y escualos, según estudios realizados por la universidad científica de Adelaida en Australia, que fueron publicados hace poco.
Los científicos afirman que el sonido es muy importante para muchas variedades de especies en la búsqueda de hogares en arrecifes, lechos de plantas marinas y refugios (cuevas). La pérdida de estos sonidos tendrá un impacto negativo en la renovación de la población si estamos hablando de peces, por ejemplo.
Muchos de los nutrientes que se han encontrado en los océanos son liberados en el medio ambiente mucho antes de llegar a las costas. Los fertilizantes ricos en nitrógeno que utilizan los productores agrícolas en zonas de interior, por ejemplo, acaban en las corrientes, ríos y aguas subterráneas locales, y más tarde se depositan en las bahías y arrecifes. Aparte de alterar el sonido, este exceso de nutrientes puede provocar un crecimiento masivo de algas que consumen el oxígeno del agua, generando zonas inhabitables. Los científicos han descubierto más de 400 zonas muertas con estas características por todo el planeta.
Dato
El paisaje sonoro marino está compuesto principalmente por los sonidos provocados por los chasquidos de las gambas (crustáceos), así como los ronquidos de los erizos y la vocalización de los peces.