
Para entender el problema, lo primero que tenemos que saber es que después de tantas años de reuniones entre pescadores locales de Cabo y el Ministerio de la Producción, se llegó un acuerdo para la construcción de un Desembarcadero Pesquero Artesanal, que permitirá el incremento de las operaciones de desembarque de recursos pesqueros.
La obra ya fue autorizada, requerirá una inversión de 17.6 millones de soles y lo que hará es dar más empleo a la localidad, así como beneficiar alrededor de 13,248 pescadores artesanales.
Hasta ahí, todo bien. Sin embargo, en un inicio, la construcción del desembarcadero causó mucho malestar en la localidad caboblanquera, por el hecho de que estaría aniquilando el ecosistema marino que ahí habita. Además de perjudicar una de las olas de salón más importantes que tiene el país.
La población formó un gremio para impedir la obra, llegando a conversaciones con el Estado para pactar a un acuerdo viable. Concluyó con el retiro del antiguo muelle para reemplazarlo por uno nuevo, y no construir ningún espigón que salga hacia el mar.
Sin embargo, los fantasmas de la Pampilla se trasladan al norte, y al parecer el Ministerio de Interior se olvidó del pacto, siendo denunciado en redes sociales por la puesta de un enrocado de gran tamaño muy cerca a la orilla.
La denuncia la hizo Bernardo Zignago, vecino de Cabo Blanco, que expuso: “La semana pasada me encontré con este nuevo enrocado hacia el mar. Según Fernando Fernandini Valdez, que es el que esta monitoreando la obra, el acuerdo fue sacar el muelle antiguo y no hacer ni un enrocado al mar. La verdad que cuando lo vi entré en shock. Se supone que se ha llegado a un acuerdo con el gremio y la obra va pero no se está respetando los acuerdos. Por favor la intención de este post es mover masas y defender nuestra querida ola como lo merece. Hasta el final, bien parados para que respeten los acuerdos”.
Según expertos en ecosistema marino, la colocación de un espigón o enrocado en Cabo Blanco afectará totalmente la calidad de la rompiente. Creará una contraola que disipará la energía de las olas en altamar, alejándolas cada vez más de la playa, perdiendo su forma y perfecta simetría.
Cabo blanco es un maravilloso spot norteño ubicado en Talara, Piura. Cuenta con unos de las mejores izquierdas del mundo, una verdadera máquina de tubos sólidos. Fue parte de las historia de surfing peruano y las generaciones pasadas, que aún acuden continuamente a perfeccionarse junto las nueva sangre.