
Desde que partió de Fuenterrabía (Guipúzcoa, país Vasco) el pasado 7 de junio hasta este jueves 26 de octubre, día en que llegó su destino, han pasado un total de 141 días. Teniendo en cuenta que se ha visto obligado a pasar 22 días en tierra a causa de las malas condiciones meteorológicas, Antonio de la Rosa, ha estado nada más y nada menos que 119 días navegando sobre su tabla.
"El problema eran los vientos frontales; en cambio cuando iban en tu misma dirección, mi cuerpo actuaba como una vela y me ayuda a avanzar veloz. Con los vientos laterales, me podía permitir remar de lado, aunque progresaba más lento", afirma de la Rosa, que recorrió todas las costas de Portugal y España pertenecientes a la Península.
Para tener en cuenta, en el 2014, Antonio se convirtió en el ganador de la prueba francesa de cruce del Océano Atlántico a remo y en solitario. Además de aventurarse en enero de este año a cruzar el Polo Norte también en paddle, sin embargo las salvajes condiciones lo obligaron a abortar.
De la Rosa ya está pensando en sus próximos retos. En 2018 planea cruzar Europa en bicicleta con Cinthya, comenzando el recorrido en Cádiz y pedaleando hasta el extremo opuesto del continente. Además, fiel a su espíritu deportista, participará, por segunda vez, en la Lapland Extrem Challenge 2018, el desafío de superación humana más extremo de Finlandia.