
Todo se decidió en la final de la última etapa del campeonato mundial. El jueves, en el legendario lugar de Pipeline en Hawai, el brasileño Italo Ferreira ganó el título de campeón mundial al derrotar a su compatriota y defensor de título Gabriel Medina.
Al encontrar un tubo hermoso en los primeros segundos de esta calificación final de 7.83 sobre 10, seguido más tarde por otro puntaje sólido (7.73), logró mantener la presión sobre Medina, quien encontró solo una ola suficientemente buena para estar a la altura de Ferreira.

Italo había derrotado a la legendario Kelly Slater (47) unas horas antes, quien tenía que ganar la carrera para ganar su lugar en el equipo estadounidense que participará en los Juegos Olímpicos de 2020 en Japón. John John Florence, aunque lesionado durante gran parte de esta temporada, representará a su país allí con Kolohe Andino.
Por el otro lado del cuadro, Gabriel Medina había realizado una jugada maestra en ronda 5 ante Caio Ibelli: cuando faltando 20 segundos provocó una interferencia para que el otro surfista no pudiera sumar los 5 puntos que necesitaba para eliminarle. En cuartos de final tendría un duelo épico con el también bicampeón del mundo John John Florence, al que eliminaría con una ola casi perfecta de 9.23.

La final de Ferreira fue impecable. Abrió la manga en los primeros 15 segundos con la mejor ola de la final: un 7.83 en Backdoor. Ya no soltó el liderato y acabó con una puntuación de 15.56 por 12.94 de Medina. "No me lo creo, no es real", decía Ferreira, "he dedicado toda mi vida a conseguir este trofeo y por fin lo tengo. Se lo dedico a mi abuela y a mi tío. No tengo palabras...".
A sus 25 años, Ferreira, que ganó tres etapas esta temporada (Gold Coast/Australia, Peniche/Portugal y Hawaii) se impone por primera vez como número uno mundial en el circuito profesional, convirtiéndose en el primer surfista de la historia en ganar también el mismo año el Mundial ISA (International Surfing Association).