
A medida que el cambio climático ha generado el calentamiento de la Tierra, los océanos han respondido con mayor lentitud que los entornos terrestres según estudios. Sin embargo, las investigaciones científicas más profundas han descubierto que los ecosistemas marinos pueden ser mucho más sensibles incluso al más mínimo cambio en las temperaturas
Quizás, el organismo marino más vulnerable al cambio en las temperaturas es el coral. Hay pruebas de que el blanqueo de los arrecifes se produce incluso con el más mínimo aumento persistente de las temperaturas. El blanqueo ralentiza el crecimiento de los corales, los hace más propensos a contraer enfermedades y puede causar la extinción masiva de los arrecifes.
Los mismos científicos aseguran que la única forma de disminuir la temperatura de los océanos es reducir notablemente nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, aunque la reduzcamos de forma inmediata, los gases que ya hemos liberado a la atmósfera tardarían años en disiparse. Eso sí que preocupa aún más.