
Tras meses de intenso calor, precipitaciones y grandes swells, el Fenómeno de El Niño comienza a debilitarse, normalizando la temperatura del mar para finales de marzo e inicios de abril, así lo confirmó el EFEN (Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño).
Según los recientes estudios, en los días del mes de abril se espera la llegada de una gran masa de agua fría (onda Kelvin) al litoral peruano, que contribuirá con la regularización de las corrientes marinas, regresándola totalmente a su estado normal, de acuerdo a la estación (otoño-invierno), para los meses de junio y julio.
Sin embargo, no se descarta que durante el periodo de declive, que camina a proceso lento, las intensas lluvias y el fuerte oleaje persistirán como rezagos tanto en el litoral limeño (oleaje del último fin de semana que continua) y en las partes medias y bajas de Tumbes y Piura.
¿Qué se viene ahora?
Con el retiro total de El Niño, podría hacer su aparición otro fenómeno totalmente adverso e igual de violento, La Niña.
Este fenómeno, caracterizado por lluvias intensas, se produce por un enfriamiento de las aguas del Océano Pacífico. Este cambio en la temperatura genera un desplazamiento de nubes de lluvia desde la costa hacia la zona andina y amazónica, mientras que al otro lado del continente, afecta a zonas del sudeste asiático y el norte de Australia.
No todos los Niños son iguales, y no siempre hay un enfriamiento del Pacífico después de, pero cuando esto sucede, la Niña aparece enfriando las aguas más de lo habitual y generando más fuerza y tamaño en los swells de invierno. Punto a favor para el surfing por esta parte de la región, que se podría beneficiar por la cantidad de olas que seguirían entrando durante la temporada, pero que nos obligaría a buscar wetsuit más gruesos para combatir el punzante frio del invierno que se nos viene.