Cabo Blanco tiene ese magia que no necesitas verla para poder sentirla, con tan solo escuchar la descripción que le dan los más influyentes tuberider locales, basta para prender tu laptop, poner Youtube, escribir Cabo Blanco y disfrutar de una buena dosis de tubos impecables antes de continuar con esta nota.
Perfección tubular y sesiones interminables es lo que regala Cabo desde octubre hasta enero a toda la comunidad tablistas del país que se moviliza religiosamente al norte para encapsularse en lo que el mundo ha designado como la mejor izquierda de Sudamérica.
Las tomas llegan gracias al fotógrafo: Gustavo Linares.
En ola: Rafael Morales encontrando sombra / 2019
Cabo atesora una poderosa izquierda de asombrosa capacidad tubular, la clásica ola de tipo reef- break que puede entregar olas desde 1 a 4 metros, peligrosas por la amenazante presencia de un zócalo de piedra virgen contra el cual se ha hecho pedazos decenas de huesos y cráneos, por lo que resulta natural encontrar a los surfers locales recorrer los mágicos tubos con mucha cautela pero también precisión.
Eduardo Cáceres aplicándo toda la "caña tubera" de espaldas a la joya norteña / 2019
Dada su posición en la costa peruana, esta playa encuentra las condiciones ideales para regalarnos sus tubos perfectos cuando la costa norte del país se ve sometida a las ordenadas crecidas que llegan desde el Hawái y todo el hemisferio norte. Cuando todo se alinea, un festín geométricamente redondo se apodera de los más eximios tuberiders del Perú que nos regalan imágenes como la que verás acontinuación.
Herbert Mulanovich encontrándo la línea correcta en una limpia salida / 2019