Siguenos en Facebook Síguenos en Twitter Mira nuestros videos en YouTube Síguenos en Instagram

 

Noticias Olasperu.com [ más noticias ]  

Artículo: ¿Costa Verde para Todos? por Nino Lauro

Autor: Nino Lauro
Publicado el: 17/07/2015

El reconocido juez ISA también se pronuncia ante tan evidente atropello por parte de la Municipalidad de Lima que solo dejará heridas graves a nuestro histórico circuito.

Mi primer recuerdo de la costa verde se remonta aproximadamente al año 1966. El Dr. Luis Giusti me llevó junto con sus hijos al Club Regatas y nunca olvidaré ese día. Bajamos por la bajada de Armendáriz, y se llegaba de inmediato a la playa Barranquito. Era una playa con mucha arena y del acantilado chorreaba abundante agua dulce donde todos los bañistas se enjuagaban. Digamos que los acantilados eran realmente verdes y presumo que de allí deriva el nombre que hasta hoy tiene.

La pista hasta el Club Regatas Lima era delgada y, aparte de Agua Dulce, no recuerdo otras playas que tuvieran tanta arena.

Yo recién comencé a correr olas allá por el año 1970 o 71 aproximadamente. Mi primera experiencia fue gracias a mi tocayo Nino Cicirello, recuerdo que me llevó a la Playa Barranquito donde solía ir con mis amigos a correr las olas de la orilla con colchoneta, solo que en esta oportunidad me prestó una tabla a la que recuerdo le decían “El Zapato”.

Cuando no íbamos a Barranquito nos aventurábamos hasta La Herradura que era una inmensa playa de arena. Solíamos ponernos al lado del Caplina, donde se podía ver claramente los restos del barco hundido del mismo nombre. Era una playa maravillosa, sin lugar a dudas la más bonita de la ciudad. Si traigo hoy todos esos recuerdos desde mi memoria es porque sufro al ver cómo ha ido degenerando nuestra querida “Costa Verde”.

Después de esa época de los años 60 y comienzos de los 70 vino el Circuito de Playas que desarrolló ‘Chachi’ Dibós y ya se podía avanzar hasta San Isidro, cosa que anteriormente no era posible. Lo interesante de todo esto es que las playas de Lima consideradas como espacios públicos, se comenzaron a gestar ya a finales del siglo XIX en Chorrillos, como podemos ver en innumerables libros como “La Línea de Chorrillos” de Juan de Arona, hasta dos libros de nuestro conocido José Antonio “Chafi” Schiaffino, e inclusive en varias acuarelas de Pancho Fierro.

Al parecer al limeño le gusta ir a la playa. Probablemente sabe lo que tiene, con seguridad sabe lo que es bueno y por lo tanto, ni tonto ni perezoso, busca la playa para pasarla en familia, para pasarla entre amigos, no solo para tomar unos buenos baños de mar o de sol, sino también para ir a comer un rico ceviche o para tomarse una buenas cervezas heladas.

Lugares como los restaurantes de la Playa La Herradura o del muelle de pescadores de Chorrillos eran el colofón de la visita a las extensas arenas de esas playas visitadas por miles de limeños. En los años 80 la playa se vuelve un espacio público también de noche y los municipios promueven y controlan los lugares de parqueo donde las personas llevan sus coches para encontrar amor e intimidad a la luz de la luna.
Digamos que durante esos años la costa verde era quizás verdaderamente para todos, cosa que puede leerse entre las líneas de canciones como la de “Los Nosequién y los Nosecuántos”, por ejemplo.

Sin embargo, llegó el momento en el cual un inescrupuloso y narcisista alcalde, el Sr. Pablo Gutiérrez W., líder de un pionero movimiento distrital llamado, ¡Oh casualidad! PABLO, cuyas absurdas siglas no recuerdo exactamente que representaban, decide hacer una pista a través de la playa La Herradura hacia la Chira. Lo que el alcalde no calculó es que los ambientes naturales con tremendamente sensibles y pueden sufrir alteraciones insospechadas ante la más pequeña intervención. Desafortunadamente el Sr. PABLO no llegó a ver los resultados finales de su obra y nosotros y nuestros hijos seguimos viviéndolos hasta la fecha con la perdida de la mejor playa de la ciudad. La pista hacia la Chira, obra que jamás concluyó, destruyó por completo el frágil ecosistema de La Herradura y desterró para siempre hasta el último granito de arena de la playa.

Algunos años más tarde el alcalde de Barranco Sr. Martín del Pomar, decide prácticamente rematar las playas del distrito, la consecuencia es que tenemos lindos restaurantes como Cala y Rustica, además de cevicherías, locales nocturnos y marinas para embarcaciones de lujo levantadas por Graña y Montero. En el camino nuestra playa Barranquito, un espacio público por excelencia, que Dios nos ofrendó como un don divino, y en la cual no costaba nada deleitarse en sus arenas, desapareció también.

En este caso la usurpación es peor aún, puesto que varios de estos restaurantes se construyeron inmediatamente sobre una franja de arena. Estas personas, no supieron o no quisieron aprender de experiencias anteriores, entre las cuales hemos señalado ya la de La Herradura y podríamos hablar de la del puerto de Salaverry y su nefasto molón. Si mal no recuerdo es a fines de los 50 o inicios de los 60 que se decide dotar a Trujillo de un puerto con todas las modernidades del caso y se construye Salaverry. Lo que los preparadísimos ingenieros que lo proyectaron no se dieron cuenta, era que Salaverry era el lugar de paso de toda la arena que alimenta a las playas de La Libertad.

Cuando el puerto estuvo listo, este se arenaba continuamente obligándolos a dragar día tras día. Como el costo era muy alto, otros (o quizás los mismos) brillantísimos ingenieros, diseñan y ejecutan el molón de Salaverry, para que atrape la arena y defienda al puerto de su invasión.

El resultado inmediato fue la paulatina erosión de todas las playas del departamento de La Libertad al norte del molón. Inclusive los balnearios de Las Delicias y Buenos Aires no solo han perdido totalmente la arena, sino también un buen número de casas por ese motivo.

La construcción de los restaurantes sobre parte de la arena otrora existente, ha violado algo de este frágil ecosistema, haciendo que la playa Barranquito esté hoy ya sin arena.

Pero eso no fue suficiente aun, en esa ceguera en la cual todos en nuestra capital y en nuestro país están inmersos, ceguera liderada por cifras tan abstractas como el crecimiento del PBI. Y como el número de automóviles aumenta en la capital y como el tráfico es caótico, un coro de expertos que incluye al ministerio de transportes y a varias gestiones municipales, saca “fresquecito del horno” el último grito de la moda, el ente autónomo de la Costa Verde y el proyecto de la Costa Verde.

La idea es articular Chorrillos con el Callao, integrar la ciudad para que modernos automovilistas puedan lanzarse, en sus ahora disponibles Porsches, Toyotas y camionetas 4x4, raudamente hacia el Callao y viceversa. Lógicamente contratan a los mejores arquitectos para diseñar este espacio público para autos, considerando también uno que otro “cementazo”, para que el pueblo se pueda divertir bien lejos de la contaminante arena, que ya se encargaron de desaparecer.

En esto la gestión de nuestra querida Susana Villarán está metida desafortunadamente hasta el cuello, olvidándose por completo de nuestro mar y dándole la espala al mejor espacio público que tiene la ciudad. En la franja costera no era necesario invertir tanto como en los parques zonales en medio del desierto y tampoco era necesario invertir tanto como en las despojadas y degradadas riberas de nuestro ex río hablador, que ya nadie quiere que hable, pues da miedo lo que podría decir.

El proyecto de 3 carriles para un límite de velocidad de 80Km/h no es compatible con un uso recreativo del espacio. Más aún, si recuerdan ustedes playas públicas en cualquier parte del mundo, digamos Huntington Beach en California, tiene la autopista US1 pasando al frente, con 4 carriles en cada sentido, Claro tienen espacio! Pero hay semáforos donde el peatón puede oprimir un botón y los autos deben parar para que los bañistas crucen y ejemplos como ese puedo poner decenas en el mundo. Sin embargo, en nuestra turística Costa Verde, han colocado unos puentes peatonales que al verlos mis ancianos ojos reclaman con vergüenza ajena. Al lado de uno de estos elefantes que sirven de puentes, yace como abatido por seres de una raza gigantesca y como un monumento a la ineptitud, otro pedazo de cemento descomunal, que era parte de otro puente paradisiaco, que no sabemos bien del por qué ha quedado abandonado.

Pero Ustedes se preguntarán ¿Qué fue de las playas? ¿Qué hicieron por las playas en este increíble proyecto? Bueno, la respuesta es triste, las han achicado, las han tratado de esconder debajo de restaurantes, terceros carriles, enrocados y marinas. La playa como espacio público está en vías de extinción en este proyecto.

Pero hasta aquí hemos visto algo de historia y es hora de adentrarnos en un poco de actualidad. Escucho al ex - congresista y ex – regidor Fernan Altuve decir: “Un puñado de tablistas pitucos, se quieren oponer al beneficio de 9 millones de limeños que utilizan la costa verde para circular”. ¡Me quedo realmente estupefacto! ¿De veras el Sr. Altuve cree que 9 millones de limeños son propietarios de automóviles? Porque hasta donde yo sé, el transporte público de pasajeros está prohibido en el circuito de la costa verde. Ahora bien, yo sí creo fervientemente que los casi 9 millones de habitantes que tienen Lima podrían disfrutar con gusto de un día de playa. Puede hacerlo una abuelita de más de 90 años, puede hacerlo un bebé con apenas pocos días de nacido, podría hacerlo un indigente con solo su ropa de baño, o quizás con pantalón y ni un sol en su bolsillo, puede hacerlo un millonario, podría hacerlo un ciudadano en silla de ruedas o un invidente. Según cifras que he podido encontrar, en Lima circulan alrededor 1 millón 600 mil vehículos motorizados de los cerca de 2 millones y medio que circulan por el Perú. Entonces, lo que definitivamente no me parece justo es que el interés de un millón 600 mil limeños (en el mejor de los casos), propietarios de automóviles, sea sobrepuesto al de cerca de 9 millones de limeños.

Claro que ellos también tienen derecho a querer llegar a su trabajo en su automóvil, pero esto no puede afectar los intereses de la mayoría.

¿Creen Ustedes que el Sr. Altuve no se percata de esto? Yo creo que lo sabe perfectamente pero intenta digamos ¿“confundir a la opinión pública”?

Pero aquí otra perla del Sr. Altuve, dice que la Municipalidad de Lima, de la cual aclara no es vocero (será solo “ayayero”), estaba colocando rocas para evitar que el “oleaje anómalo” afectara el tercer carril. Ahora bien, lo particular de esta marejada, no es solamente su intensidad poco común, si no el hecho que ha coincidido con luna llena y una época de mareas altas. Es muy probable que el Sr. Altuve no sepa nada de temas marinos, pero estoy seguro que ha asistido a un buen colegio y sabe de sobra que la luna llena, - ¿de hecho ha mirado al cielo en estos días no? – trae mareas altas. ¿Les parecería lógico efectuar trabajos en la orilla del mar en momento de mareas altas? ¿No les parecería lógico hacerlo con mareas bajas? No es necesario ser ingeniero o tablista para darse cuenta de eso.

Pero ya, digamos que no sabemos eso, sin embargo los limeños estamos particularmente acostumbrados a ver el desborde de nuestro buen río Rímac.

¿Creen Ustedes que sería útil tirar digamos unas 6 camionadas de piedras a orillas de Rímac, justo antes de la avenida de aguas para proteger las riberas? ¿Creen ustedes que servirían de algo? ¿O habría quizás que hacer un trabajo de defensas bien estructurado comenzando varios meses antes de la llegada de las lluvias?

Bueno, es notorio que el Océano Pacífico es un pelito más grande que el Río Rímac, por más hablador que este sea. ¿Creen ustedes que 6 camionadas de piedras tiradas artísticamente aquí y allá en la orilla de la playa podrán detener la furia del mar?

Ahora bien, aquí viene lo interesante de la política peruana que me hace recordar a esa canción para niños de la famosa compositora argentina María Elena Walsh que decía: “Vengan a ver como es el mundo del revés”. La Municipalidad de Lima acusa a los tablistas de irresponsables por haberse opuesto a que lanzaran piedras a la orilla de la playa La Pampilla. Hoy en día con los modernos sistemas satelitales, se puede saber por Internet, cuando llegará una marejada con muchos días de anticipación. De hecho todos los tablistas sabíamos de esta marejada muy fuerte y del tema de las mareas, 15 días antes de su llegada para los días 30 de abril al 3 de mayo, y advertimos por todos los medios. ¿Creen ustedes que es responsable llegar el día 27, 3 días antes de la llegada de las olas, con algunos camiones a arrojar rocas a la orilla de la playa? ¿Creen ustedes que se pueden preparar defensas ribereñas serias y responsables en 3 días? Conociendo a nuestro Perú y a nuestras autoridades no creo que ni 3 meses bastarían.

Si ven Ustedes una foto de La Pampilla de hace 10 años, se podrían dar cuenta que los trabajos de los 6 carriles del proyecto de la Costa Verde, ya le han quitado a la playa una tajada importante. A la pequeña fajita que queda aún para que los sufridos pobladores, podamos recostarnos a mirar el mar y a nuestros hijos practicando el sano deporte que les apasiona, le tiran rocas que, a la primera ola de la marejada, terminarán en medio de la playa destruyendo lo poco que queda.

¡Realmente para no creerse! ¿Creen que debemos quedarnos con los brazos cruzados ante este atropello?

Ya la cerecita para completar lo absurdo de esta situación. Llegó la policía y en este caso no “apresó al matón” como decía una vieja canción popular, vino para defender las fechorías ilegales de Castañeda con fiscal y todo, vino para proteger la impunidad de lo ilegal. Luego llegó la Marina de Guerra a través del servicio de guardacostas a salvaguardar que la gente de la Municipalidad debidamente protegida por la policía no puedan cometer actos ilegales. ¿Pueden explicarme esto? ¿Necesitamos que venga la marina a protegernos de nuestras autoridades? ¿Estoy soñando?

En resumen, me parece que el mejor nombre para este proyecto sería “Costa Verde para todos los que tienen autos y/o son socios de clubes exclusivos como el Waikiki, Regatas Lima, etc., son propietarios de yates en la marina construida con la garantía de Graña y Montero, y/o desean gastar su dinero en Rustica, Cala, El Segundo Muelle, etc.” Si usted no pertenece a los grupos antes señalados y desea un momento de esparcimiento en espacios públicos gratuitos o casi, puede ir a los lindos parques zonales que les ha construido su alcalde o, si le gusta el agua, acudir a circuito mágico del agua, otra obra que con tanto esfuerzo les ha mandado crear.

¡Buen divertimiento!

Escrito por: Nino Lauro / Olasperu.com

 

Cámaras en vivo / Reporte del Mar
Punta Rocas | San Bartolo | Señoritas

 

  Índice

Últimas Noticias
Entrevistas
Artículos
Industria
Nuestra Historia
Tabla de Mareas
Reporte del Mar
  Multimedia

Galería de Fotos
Videos
Juegos
Wallpapers
  Ranking

Ranking Nacional
ALAS
ASP
  Calendarios

Campeonato Nacional
ALAS Tour
ASP Men WCT
ASP Men QS
ASP Big Wave
ASP Junior
ASP Longboard
ASP Specialty
ASP Women WCT
ASP Women QS
ASP Women Junior
ASP Women Longboard
  Directorio

Directorio de Playas
Directorio de Tiendas
Directorio de Shapers
Directorio de Hoteles
Directorio de Restaurantes
Destacados
Links

 

© 2002-2015 | desarrollado por media improvement