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Datos sobre la cultura e historia del surf

He aquí una serie de datos interesantes relacionados al surf, su cultura y su historia. En todos los casos la fuente de la información aparece al final de cada texto.

Surf: Historia

Aunque ni te lo imagines, estamos ante uno de los deportes cuya práctica se haya entre los más antiguos y anteriormente organizados del mundo.

La práctica del surf se remonta a antes de la edad media. Las gentes de la Polinesia se han estado encontrando desde entonces, en sus playas, para surfear y realizar campeonatos. 

En estos Campeonatos era costumbre las apuestas entre los nativos, a favor de sus estrellas de Surf favoritas.

Era también disputado como deporte de riesgo por lo cual eran frecuente especies de duelos entre los participantes.

Sus orígenes se han transmitido hasta nosotros a través de historias orales así como de pinturas y dibujos grabados en piedra, ya que los primeros comentarios escritos sobre este deporte no aparecerán hasta el siglo XVIII.

El surf estaba tan profundamente vinculado a la sociedad, que cuando aparecían las olas, el trabajo, la familia etc... quedaban en un segundo plano, y su único pensamiento para esos cabalgadores de olas era la práctica de este deporte.

Después de la muerte de Cook, James King, habló también en sus escritos sobre el surf. En ellos explica la "diversión favorita" de los Hawaianos, habla de las maniobras "asombrosas y peligrosas" difíciles de creer si no se contemplaban. Docenas de aventureros, misioneros y escritores que viajaron a las islas, también hablaron de ello.

Pero poco a poco iban llegando, junto con la gente, que admiraba ese deporte, misioneros, cristianos que vieron en la práctica de ese deporte fenómenos sociales decididamente "no cristianos", contribuyendo a que la práctica del surf cada vez fuera más escasa.

Pero, a pesar de este nuevo resurgir a pesar de que fuera de las fronteras de Hawaii, no se centro la atención en el citado deporte. El escritor Jack London fue uno de los que más influyó con su obra "A Royal Sport: Surfing at Waikiki", además de los escritos realizados sobre "Brown Mercury", surfer, medio hawaiiano que ocasionaron la invitación al surf de california, para realizar la primera demostración sobre Surf fuera de la frontera de Hawaii.

George Freeth ("Brown Mercury") permaneció doce años en California y enseñó a docenas de personas a surfear por primera vez al estilo hawaiiano. Freeth murió joven, se dice que a causa de su exhaustivo trabajo como socorrista en las conocidas playas californianas. En su memoria se realizó un busto de bronce que se encuentra en Redondo Beach en cuya placa reza la siguiente leyenda: "El primer surfista en los EE. UU." "el joven que recibió el último arte de la Polinesia: El surf".

Pero aunque el surf en nuestros días, ha sufrido una gran ascensión y propagación por todo el mundo, no han vuelto esos días en los que el Surf estaba íntimamente ligado la vida de cada día, relacionándose íntimamente con religión, sociedad y sentimientos. 

De todas maneras, algo muy especial se ha ido transmitiendo entre los practicantes de éste deporte, sintiendo en su interior como el surf es algo más que un deporte, mezclándose sensaciones interiores y naturaleza, soledad y gentío, fuerzas internas y fuerzas universales.

(Fuente: www.rinconpepe.com)

La historia del Surf
El deporte de los reyes

El surf tiene mas de 5.000 años de antigüedad. Se cree que los primeros surfistas fueron hawaianos y lo practicaban como un ritual. Sortear con éxito los 10 metros que pueden alcanzar las olas de Hawai provocaba en los habitantes originales de esa zona, una sensación de dominio sobre las fuerzas de la naturaleza, regidas por los dioses.

Quien alcanzaba la victoria era designado rey de su tribu. Por eso actualmente el surf es conocido como el deporte de los reyes. A principio de siglo, el surf sólo se practicaba en Hawai y algunas aldeas aledañas. Pero en 1912, año de las olimpiadas, Duke Kahanamoku, un hawaiano que representaba a los Estados Unidos en el equipo de natación, viajó con una tabla y realizo una extraña demostración para un pequeño grupo de personas. Desde entonces el surf se expandió por las costas de Estados Unidos. 

En 1914, Duke fue invitado a una demostración de natación en Nueva Gales del Sur, Australia. También allí la gente quedó maravillada con esa forma de caminar sobre el agua. El hawaiano deleitó por mas de tres horas a los australianos y les mostró todos sus trucos. Ya había plantado la semilla del surf y desde entonces, Australia se convertiría en una cultura surfista única. Duke no se conformó después de la expansión del surf por toda la costa de California. Quería lograr una tabla menos pesada para maniobrarla con más facilidad. En los años 30 tomó un tablón de madera de Sequoia y construyó una tabla enchapada. Además, Duke introdujo la primera quilla, bautizando a su invento como Tabla Hueca Hawaiana.Después de la Segunda Guerra Mundial, llegaron nuevos materiales sintéticos que posibilitaron la fabricación de tablas más livianas con diseños más coloridos.

La vida de los surfistas de aquella época transcurría entre los clubes de surf, campeonatos y eventos. La novedad comenzó a ponerse de moda por todo la costa de California, incluído Hollywood. Actores como Gary Cooper o John Wayne también adoptaron el nuevo deporte. 

En la década del 50 el surf saltó definitivamente a la fama. Llegó a todos los rincones de Estados Unidos, se popularizaron las películas relacionadas con el tema, los viajes por todo el país en busca de nuevos lugares eran cada vez más frecuentes y el número de profesionales aumentó. 

Los surfistas buscaban olas cada vez más grandes. En 1964 el californiano Greg Noll surfeó una de las más grandes en la isla de Hawai. Desde entonces desafiar las gigantes moles de agua se ha convertido en un desafío para muchos deportistas en todo el mundo.

Ya nada detendría el espíritu inquieto de los surfistas por construir el estilo de vida propio, nacía el Surf Style... la idea era simple, vivir para surfar todos los días. 

Lo importante era vivir cerca del mar y encontrar la forma de vivir la vida entre olas....lo importante era tener la libertad de poder hacer lo que querían.

Actualmente, el surf ha pasado a ser una cultura, con reglas dentro del agua, héroes y un idioma propio. Deslizarse en el agua en una tabla, un morey o solamente con el cuerpo genera felicidad. Sentirse dentro de un tubo con la ola a punto de romper sobre nuestras espaldas provoca una auténtica descarga de adrenalina. Después de vivir estas experiencias, es imposible bajarse de la tabla y la única meta posible será buscar una ola mejor.

(Fuente: www.zonaventura.net)

Comentarios acerca de "STOKED, HISTORIA DE LA CULTURA DEL SURF" 
por Drew Kampion y Bruce Brown.

"Un libro sobre la cultura del surf...¡Vaya! Siempre nos habían dicho que éramos una pandilla de inconscientes sin cultura. 

A principios de los cincuenta, cuando empecé a surfear, el comentario más frecuente de padres y amigos no surfistas era: 'Cuando crezcas te darás cuenta de que has estado perdiendo el tiempo, en vez de haber estado haciendo algo útil'. Nunca entendí por qué el golf, el tenis, el béisbol, el fútbol o los equipos de animadoras eran útiles y el surf no." 
Bruce Brown

(Fuente: www.euskalnet.net/txerry/lugares/encontr/stoked1.htm)

Duke Kahanamoku
Puerto de Honolulu, Hawaii, 1911

Ya hace más de 10 años desde que a Duke Paoa Kahinu Mokoe Hukilikohala Kahanamoku, más conocido como Duke, su padre le llevara a la playa de Waikiki, le tirara al agua y le dijese: "A partir de ahora te tienes que desenvolver tú solo en el agua". Desde ese instante, Duke se ha encontrado en su medio y ha pasado su vida en y para el Océano. Con 21 años medía 1'85 y pesaba 85 kilos. Era un verdadero atleta y además tenía unas manos y unos pies grandísimos por lo que tenía una gran ventaja a la hora de propulsarse en el agua. 

Cuando este beach boy de Waikiki nadó por primera vez las 100 yardas, bajó el récord del mundo en cuatro segundos y así, consiguió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Estocolmo en 1912 y en los de Amberes de 1920 en la modalidad de 100 metros libres y alguna otra medalla en relevos y waterpolo. En los JJOO de París de 1924 no consiguió el oro por muy poco ya que ganó un tal Johnny Weismuller (Tarzán). En 1932, en Los ángeles, tenía 42 años y seguía nadando como cuando era joven realizando un tiempo de 59'8 segundos en los 100 metros. 

Pero olvidémonos del Duke nadador y centrémonos en el surfer. Junto a sus cinco hermanos fue, desde principios de siglo un surfer consagrado. Al igual que Freeth, se desenvolvía a las mil maravillas sobre esas enormes tablas de más de cuatro metros y casi cincuenta kilos que no tenían quilla. Enseguida le empezaron a gustar las gigantescas olas de verano que llegaban con las grandes marejadas del Pacífico Sur y también se dedicó a enseñar a surfear a turistas, incluido al Duque de Windsor. 

En 1911 fundó el Hui Nalu, el primer club de surf de la historia. Hui significa conjunto u organización y Nalu significa surf y hoy en día todavía, el Hui Nalu es un club de surfers hawaianos que sigue fiel a la tradición de Duke. 

Debido a su renombre deportivo, Duke presentó el surf en California (tras una primera exhibición de Freeth en 1907 en Redondo) y en Australia en 1915. En esta época, los australianos apenas se acercaban al mar debido a la moral de la época que no se podían bañar de día. A pesar de todo, Duke tuvo que ir a hacer una demostración sobre las olas. 

Sin tener una tabla, talló una de un tronco de un árbol y se metió en el agua ante el estupor del público. El mar estaba lleno de tiburones, pero los "aumakua" son protectores. Cuando llegó a la orilla la gente le preguntó:

- ¿había tiburones?
- Sí estaba lleno -respondió-
- ¿Y no os han molestado?
- No, y yo tampoco a ellos.

Entre 1920 y 1925, Duke se alejó un poco del surf (demasiado para su gusto) debido a un contrato que firmó con unos estudios de Hollywood para realizar papeles secundarios de indígena en varias películas.

Cuando regresó a Hawaii, Duke fue elegido sheriff de Honolulu y fue reelegido 16 veces más. Más honorífico que bien pagado, su trabajo le permitía encontrarse con sus amigos en Waikiki por la tarde e irse a surfear con ellos. No fue hasta 1961 que empezó a recoger los frutos de su gloria cuando Kimo Wilder McVay comercializó su nombre. Incluso el presidente Kennedy cuando visitó Hawaii, lo primero que quiso hacer fue conocer a su héroe de juventud. 

Duke surfeó hasta la edad de 50 años y durante diez años más fue uno de los mejores remadores de canoa. A principios de los 60' tenía en el equipo de su marca a surfers como Fred Hemmings, Paul Strauch o Butch Van Artsdalen, uno de los primeros maestros de Pipeline. 

En 1968, este surfer legendario, gracias al cual se han surfeado tantas olas en el mundo, nos abandonó a los 77 años de edad víctima de una crisis cardiaca. Desde entonces, Duke está presente gracias a una estatua con su efigie en Waikiki, otra en Australia y a eventos como el Biarritz Surf Festival.

Malibu
Malibú, California, 1927

Mes de septiembre. Era un día soleado cuando Tom Blake, al volante de su vieja Essex, se detuvo en el Santa Mónica Swimming Club. Su amigo Sam Reid le estaba esperando. Cogieron sus tablas rojas de más de tres metros de largo, las metieron en el coche y cogieron el camino de tierra que recorría la costa californiana. Algunos kilómetros más al norte se encontraron con una pancarta que decía: "No pasar. Rancho privado". 

El Rancho de Malibú, que se extendía sobre centenares de hectáreas, pertenecía a la familia Rindge y los cow-boys, todavía en aquella época, sacaban el revólver muy rápido. Tom y Reid escondieron el coche entre matorrales y alcanzaron la costa remando sobre sus tablas. Un poco más tarde, tenían delante suyo olas que rompían perfectas y en la playa, nadie. Ni apartamentos ni carreteras. El lugar era completamente virgen como en la época de los indios Chumash. Así, solos en el agua, Blake y Reid cogieron juntos ese día la primera ola jamás surfeada en Malibú, uno de los spots más carismáticos en la historia del surf. 

Al igual que ocurriera con George Freeth, el primer surfer que llevó el surf a California en 1907, la mayoría de los surfers, hasta la segunda guerra mundial, eran socorristas y nadadores. Desde el norte de Los Ángeles a San Diego, las playas estaban vigiladas y cada una tenía su propia banda de surfers. Las historias de surf iban circulando de boca en boca, las tablas seguían siendo muy largas pero se consiguió aligerarlas con la llegada de la madera de balsa. En 1935 Tom Blake puso la quilla a la tabla y así se facilitó la forma de realizar los giros. Presto Peterson y Lorrin Harrison eran los mejores surfers antes de la guerra y sólo vivían para pillar olas. Escondiéndose en barcos,pudieron llegar hasta Hawai y es su entusiasmo en las olas el que marcó a la generación de surfers de la post guerra.

Ésta se benefició de los avances tecnológicos de la aviación, sobre todo en lo que a materiales se refiere como el foam y la resina poliéster que remplazó al barniz de madera. 

Tras la guerra Malibú pasó a ser de dominio público al estar en la mitad de la autopista que recorría la costa del Pacífico, se convirtió en el spot más importante. Las olas son imprevisibles y para disfrutarlas, hay que estar preparado cuando ellas llegan. Es así como el surf se convierte en un modo de vida. Uno de los primeros surfers que pilló su tabla y se quedó en la playa a dormir en el coche fue Bob Simons. Este se convirtió en uno de los personajes legendarios del surf californiano a principios de los años 50. Desapareció entre las olas en 1954. Este estilo de vida llevado por Simons enseguida fue imitado por chavales como Greg Noll, Pat Curren, etc, que con su entusiasmo, marcaron las pautas de la cultura surf. Fueron los primeros en cortar sus pantalones vaqueros por encima de las rodillas y así, los bermudas se convierten en un signo surfer a principios de los 60. 

Mientras California seguía en pleno apogeo, la cultura surf creció de tal modo que los viajes a Hawaii cada vez eran más comunes. Pero fue en Malibú donde apareció uno de los mitos del surf: Mickey Dora, cuyo estilo le convirtió en toda una leyenda. 

Los surfers se solían encontrar en el Santa Mónica Civic Center para ver películas de surf pero fue una la que marcó la vida de todos los surfers como si fuese una droga, el film de Bruce Brown The Endless Summer, en 1964. 

A finales de los 60, California era el epicentro del surf donde ebullían todas las nuevas tendencias, donde se mantenía encendida la llama del surf, esa que encendieron Blake y Reid años atrás.

Cïte des Basques
BIARRITZ (Francia) 1956

Todo comienza gracias al americano Peter Viertel. Él se encuentra en Biarritz trabajando en el rodaje de una novela de Hemingway rodeado por todo un equipo de Hollywood incluida su estrella femenina Deborah Kerr. A pesar del ajetreo del rodaje, Peter encuentra el tiemo necesario para fijarse en las olas por las que sólo unos pocos nadadores se deslizaban con su cuerpo. 

Aunque también hay olas muy cerca de Hollywood, parece que es en Biarritz donde Peter parece descubrirlas y donde le entran ganas de surfearlas. Él nunca había hecho surf, ni siquiera en Malibú (al lado de Hollywood). ¡Qué más da! Así que hizo una llamada de teléfono a California y pidió que le metieran una tabla de surf en el envío de ropas para el vestuario de la película. 

Algunas semanas más tarde, en Septiembre de 1956, Viertel, entre dos tomas de la película, aparece con su tabla en la Cïte des Basques. "Pero ¿qué es ese chisme?" se preguntaban los lugareños. El americano se tiró al agua. Y como nunca había hecho surf, no sabía ni lo que era la parafina. Así que salió del agua desistiendo ponerse de pie sobre esa "piel de plátano" y recogiéndola de las rocas hecha añicos porque se le había escapado. Por suerte para él, en la orilla había un inventor-ingeniero-artista y amante del océano, que vio todo lo ocurrido. 

Era Georges Hennebutte, de 40 años y que estaba especializado en trabajar con poliéster y resina, así que le reparó la tabla. Como recompensa Viertel se la presta. En vez de reinventar la parafina, Hennebutte le da magnesio a la tabla para no patinarse. Eso quemaba la piel pero por lo menos te podías poner de pie. Es así como Viertel y Hennebutte se convirtieron en los primeros en surfear de pie en Francia y en Europa. 

Es entonces cuando un joven (que se le daba bien todo lo que hacía), convence a Viertel para que le deje aprender a hacer surf. Su nombre, Joel de Rosnay. Viertel le dejó la tabla y así, en el 97, Rosnay (ya con parafina) metió en el cuerpo el gusanillo del surf a un montón de amigos que formaron la era dorada de los 60'. Esta banda la formaba gente como Barland, Bergeruc, Etchepare, Brana, Durcudoy, Laharrague, Moraiz, Pondepeyre, Reinhardt, Rott, etc. Y fue esta primera generación de surfers la que marcó la historia del surf en nuestro continente. Barland, al mismo tiempo que se ocupaba de sus talleres mecánicos en Bayona, se dedicó a fabricar las primeras tablas de surf en 1958; Hennebutte fue el inventor del invente, etcétera, etcétera. 

Estos surfers que tenían el surf como un hobbie que lo practicaban cuando el trabajo y la familia lo permitían, dieron el testigo a una nueva generación que ya convirtió a la Cïte des Basques en una parada obligatoria de los numerosos surfers anglosajones que estaban de surfari.

Makaha 1939

La atracción de Hawaii y los surfers "invasores" crecía rápidamente, el North Shore de Oahu era tierra conquistada, pero los locales supieron y siguen sabiendo mantener un enclave puro, y muchas veces duro donde vivir su particular comunión con el océano. Es Makaha, territorio, atmósfera, sensaciones, cultura y vida puramente hawaianos, un rincón alejado de las modas y por el que no parece pasar el tiempo...

En esta época el surf hawaiano se concentraba fundamentalmente en la bahía de Waikiki. Una larga playa, numerosos arrecifes y olas perfectas cuando el swell decidía colaborar. Aquí mucha gente dio sus primeros pasos en el mundo del surf, gente como Wally Froiseth y sus colegas. Wally estaba en Oahu construyendo una torre para una emisora de radio, le habían hablado de las olas y allí las conoció. Un día paseando por la costa descubrió la playa de Makaha. Olas pequeñas, largas, fáciles, un lugar que parecía diseñado especialmente para disfrutar de largas y placenteras jornadas de surf. No pudo evitar estar callado y a su llegada todos sus amigos estaban al tanto de su descubrimiento. Una semana después ya tenían organizada toda un expedición para conocer la ola.

Allí pasaría horas y horas, olas y olas, sesión tras sesión. Con 1 metro, con 2 incluso con 4 ó 5, Makaha era todo para él. Tenía un pequeño handicap, las olas grandes y conseguir las tablas adecuadas. Makaha era un santuario de olas poderosas cuando el swell arreciaba y esto le llevó a conocer a Duke, un adepto a las olas grandes con el que entablaría una cálida relación. Durante los años 40 y 50 Makaha se convirtió en un reducto de olas grandes cuando las potentes marejadas del oeste golpeaban con violencia las costas. Sin embargo el interés que despertaba este spot único perdería protagonismo cuando los primeros osados comenzaron a surfear el North Shore. Su acceso era difícil en aquella época y hasta finales de los 50 los "surfaris" hacia aquella zona serían más bien esporádicos.

Las cosas empezaban a cambiar de forma decisoria. Los primeros californianos empezaban a afincarse en la zona y a pasar largas temporadas, el número de visitantes aumentaba, se iban surfeando nuevas olas, el North Shore empezaba a estar en boca de todos. Surfers como Greg Noll, Fred Van Dyke, Buzzy Trent, John Severson, etc, empiezan a crear historia y se mezclan con la vida local. Sin apenas darnos cuenta, el surf entraba en su era moderna.

Aquí surgiría una nueva figura, Buffalo Keaulana, un joven que había aprendido a vivir con todo aquello que le daba el océano. Pescador, navegante, surfer. De gran poderío físico mirada profunda, labia elocuente y carisma endiablado. Sólo fue cuestión de tiempo que Buffalo se convirtiera en el jefe de Makaha y en el principal encargado de mantener virgen la imagen, vida y cultura de Makaha frente al cada día mayor número de invasores que irremediablemente acababan acercándose al North Shore.

Su labor ha tenido continuidad, y mientras los hawaianos han visto como todas sus olas eran materialmente "saqueadas" por sus invasores, en Makaha han sabido mantener un fortín inexpugnable. Un reducto que no se ha dejado desestabilizar por la cultura norteamericana, un rincón de ambiente ancestral, lleno de tradición, espíritu, cultura. Una forma de vivir en comunión con el océano que se va transmitiendo de generación en generación.

Sudáfrica 1963

Hacía ya más de un año que Bruce Brown con su cámara al hombro, Mike Hynson y Robert August con sus tablas bajo el brazo, estaban recorriendo el mundo en busca de olas para surfearlas y filmarlas. Bruce ya había realizado un par de películas de surf, pero en blanco y negro así que invirtió todo su dinero en este proyecto para que esta vez fuese en color. Mike y Robert estaban considerados como dos de los mejores surfers de la época así que sólo faltaban las olas. 

Antes de aterrizar en Sudáfrica, nuestros tres protagonistas ya habían pasado por Senegal, Nigeria y Ghana, donde les tomaron por extraterrestres pero no encontraron las olas de sus sueños. Una vez que llegaron al punto más extremo de Sudáfrica lo único que hicieron fue esperar hasta que un día un lugareño les indicó que detrás de una duna había buenas olas. Los muchachos subieron corriendo la duna chorreando sudor y al llegar arriba allí estaba. Rompía perfectamente de derechas. No muy grande pero larga y perfecta. En resumen: un sueño de ola. Es así como Brown, August y Hynson llegaron a Cabo St. Francis y descubrieron la ola de la película de los 60: "The Endless Summer". 

Una vez de vuelta en California después de haber pasado por Australia, Polinesia y Hawai, el equipo se separa. Mike y Robert vuelven a sus spots y Bruce se encierra en su taller de montaje. En 1964 la película ve la luz en el auditorium de Santa Mónica, el cual cuenta con 2000 asientos. "Endless Summer" llenó la sala durante siete noches seguidas, un récord casi histórico para esta gigantesca sala de cine. Después de este éxito, Bruce se fue derecho a Hollywood pero le cerraron las puertas alegando que sólo era un documental de surf. Y no les faltaba razón. La historia de Endless Sumer es muy simple pero estos dos surfers que viajaban para surfear revolucionaron los espíritus. 

Así, para convencerse de su éxito, Bruce Brown envió a su amigo Paul Allen, con las bobinas y pósters debajo del brazo, a Kansas en pleno invierno. Increíble pero cierto y Endless Summer tiene un gran éxito en este helado lugar perdido en medio de los USA. Con el dinero que fue ganando, Brown pasó la película a 35 mm. y alquiló el teatro Kyps Bay de Nueva York y llenó su sala durante varias semanas. Por fin, en 1966 los distribuidores deciden que Endless Summer se proyecte en todos los cines del mundo generando así la pasión de un nuevo modo de vida. 

Este éxito de Endless Summer supuso también un paso en la historia del surf. Hasta mediados de los años 60 el surf en California y Australia estaba reducido a unas cuantas competiciones entre clubes locales que animaban las playas los fines de semana. A partir de esta película, nace una nueva de vivir este deporte para muchos surfers: viajar en busca de olas perfectas.

Sunset, Hawai, 1965

Por primera vez en la historia se va a celebrar una competición a gran escala en el North Shore de la isla de Oahu, más concretamente en Sunset Beach, una preciosa derecha descubierta y surfeada por primera vez en 1939 por Wally Froiseth. 

Desde finales de los años 50, el North Shore se había convertido en visita obligada para cualquier surfer reputado de California como Mickey Dora, Phil Edwars, Greg Noll, Pat Curren, Fred Van Dyke, etc. Incluso algunos surfers como Ricky Grigg o Peter Cole dejaron sus casas de California para instalarse definitivamente en Oahu. Fueron estos surfers los que más tarde se convirtieron en los "pioneros de las olas grandes" y los primeros en surfear en 1957 la escalofriante ola de Waimea. 

El North Shore tiene unos diez kilómetros de longitud en los que se encuentran cantidad de spots de los cuales muchos están considerados como de los mejores del mundo. Es a estos diez kilómetros a donde llegan a toda velocidad los swells provenientes de las borrascas del Pacífico Norte. En Sunset concretamente las olas rompen lejos de la orilla y son largas y preciosas pero al mismo tiempo inciertas y muy técnicas. 

En una de las casas al lado de Sunset Beach, vive la familia Hakman. El padre que era surfer igual que su hijo Jeff, decidió instalarse en Hawai allá por 1960. Jeff tenía 10 años cuando surfeó por primera vez Sunset aunque llevaba cogiendo olas desde los dos años y ya había demostrado su gran talento sobre la tabla. Iba al colegio con otro chico surfer que se llamaba Gerry Lopez y tenía como profesor de matemáticas a un tal Peter Cole. 

Una mañana, Gerry se dio cuenta de que el pupitre de Jeff estaba vacío y sabía que ese mismo día se estaba celebrando el campeonato en honor a Duke Kahanamoku. Jeff Hakman, con 15 años, es un maestro en Sunset y casi nunca se cae de la tabla dominando la ola. 

Había olas de dos metros y medio y Jeff estaba surfeando con una tabla de 2'80 shapeada por Dick Brewer. Consiguió llegar a la final enfrentándose a Paul Strauch, considerado entonces como el mejor hawaiano, Felipe Pomar, peruano y reciente campeón del mundo y Phil Edwars. Todos tenían por lo menos cinco años más que él. Mientras esperaban los resultados sabían que Jeff se había hecho con el triunfo y así, con 15 años, Hakman recibía de manos del Duke el primer trofeo de una de las pruebas más prestigiosas de la historia del surf. Durante los diez años siguientes, Jeff Hakman sería uno de los surfers más destacados del mundo profesional y casi imbatible en Hawai. En los años 70 y 71 venció otra vez en el Duke Contest. 

En 1965 Sunset todavía era paradisíaco. Sólo había unos pocos surfers. Incluso veías olas solitarias. El invento todavía no existí y en una sesión se solía perder la tabla dos, tres o cuatro veces pero no era un problema. Con remar unos cientos de metros hasta la orilla y regresar al pico ya estaba. 

En 1967 llegaron los primeros australianos, surfers como Midget Farrelly o Nat Young, campeones del mundo en el 64 y 66 respectivamente. Fue entonces cuando hubo una revolución en el shape de las tablas de la mano de shapes como Bob MacTavish (del equipo de Young) y sobre todo Dick Brewer. 

A partir de entonces el nombre de Hawai se expandió por todo el mundo y a mediados de los años 70 en el agua te encontrabas un número incalculable de surfers. 
Sunset era una ola en la que todas las figuras del mundo del surf podían demostrar su buen surf. Después de Hakman llegó gente como el hawaiano Barry Kanaiaupuni, el australiano Terry Fitzgerald en los 80 por Michael Ho (ésta era su casa), Gary Elkerton o el fantástico Tom Curren. Hoy en día es una playa vigilada por gente como Darrick Doerner, famoso y reputado tamañero.

(Fuente: www.surfobsesion.com)

Cronología de los hechos más importantes

300 a 600 d.c. Llegan a Hawaii los primeros habitantes desde la Islas Marquesas. En canoas de troncos de madera, traen además las primeras aves de corral, cerdos y batatas.

1775 El gran volcán "Kamehameha" entra en erupción y vierte la famosa piedra "Naha", una gigantesca roca de lava de 450 libras (200 kilos) de peso, que según la leyenda solo podría ser levantada por el futuro rey de todas las Islas.

1778 La flota del capitán James Cook compuesta por el HMS Resolution y el HMS Discovery avistan Oahu, la primera de varias Islas. Un año más tarde es asesinado mientras estaba anclado en la Isla Mayor. Los europeos dejan un triste legado, que son las enfermedades foráneas para las cuales los nativos no tenían defensas. Mueren por estas epidemias alrededor de 40000 nativos. Se calcula que para fines de 1790 la población se redujo a solo 30000 nativos.

1810 El famoso jefe guerrero Kahameha finalmente consolida el dominio de las islas agrupando a todos los caudillos bajo una especie de Monarquía.

1820 Llegan los primeros Misioneros Calvinistas desde Boston. Para ese entonces los nativos tienen un desarrollo socio-cultural muy importante. El PAIPO (surf) era un rito reservado a los miembros de la Nobleza nativa que pasaban horas montando las temibles olas del Pacífico. Los guerreros hawaiianos, diezmados por las epidemias pasadas son fácilmente sometidos por los misioneros fundamentalistas que imponen sus reglas y conductas morales. Los hawaiianos son confinados casi a la esclavitud, no se les permite usar ropas occidentales y los obligan a hablar en inglés. Los Calvinistas prohiben el sexo fuera del matrimonio, el juego y los deportes de playa. El Paipo es considerado contraproducente por los sacerdotes, al mismo tiempo que se alzaban con los títulos de propiedad de todas las Islas.

1850 El Paipo es reducido prácticamente a la extinción. De no ser por un puñado de jóvenes rebeldes, este deporte pudo haberse perdido en el olvido.

1860 A mediados de la década, Mark Twain visita las Islas como periodista del "Sacramento Daily Union" y describe a los misioneros como "ignorantes de toda naturaleza humana".

1885 Tres jóvenes Principes hawaiianos surfean cerca de la desembocadura del río Santa Cruz mientras eran educados cerca de San Francisco. Fabricaron sus tablas con madera de pino californiano, pero el deporte no prendió entre los americanos hasta varias décadas después.

1890 Nace Duke Kahanamoku

1898 Los Congresales Americanos votan por el anexo de Hawaii como un nuevo estado de EE.UU. A los 8 años de edad, Duke y sus pequeños amigos comienzan a surfear en las playas de Waikiki, el deporte prácticamente extinguido no tenía maestros, por lo que tuvieron que aprender solos.

1907 Alexander H. Ford funda "The Outrigger Canoe and Surfboard Club". George Freeth, Hawaiiano de origen Irlandés es considerado el mejor surfista de Waikiki y por ende del Mundo. Fue invitado por el industrial Henry E. Huntington para promocionar un nuevo servicio de carreteras desde Los Ángeles hasta Redondo Beach. Miles de personas se acercaron para verlo montar las olas de South Bay.

1910 En respuesta al Outrigger Club, que solo admite descendientes de blancos entre sus filas, los nativos Hawaiianos, entre ellos los hermanos Kahanamoku, fundan el "Hui Nalu" agrupaba nadadores, surfistas y canoistas locales.

1911 Sin entrenamiento previo, Duke rompe el record mundial de 100 metros estilo libre por más de 4 segundos en el 1er encuentro de natación convocado por la "Hawaiian Athletic Union". Casi una hora después rompe el record de los 50 metros por casi 2 segundos.

1912 En los juegos Olimpicos de Estocolmo Duke gana la medalla dorada con nuevo record mundial en 100 metros libres y medalla de plata en posta 4x200.

1914 Es invitado a participar en una serie de 30 competencias de natación en Australia y Nueva Zelanda. El 23 de Diciembre y ante cientos de personas en Freshwater Beach, se presenta en una exhibición de natación y canotaje junto a los guardavidas locales, se introduce en el mar con una embarcación distinta y novedosa. Por primera vez en la historia los australianos ven a un surfista "caminar" sobre el agua. Esta nueva diversión toma un impulso impensado, fue el comienzo de un deporte que cautivaría varias generaciones de australianos.

1915 Para estos días The Outrigger cuenta con más de 1200 socios.

1917 Según la leyenda Duke surfea la ola más grande y larga jamás corrida, desde las afueras de Castles Surf hasta Cunha Break, una distancia de más de 1 milla.

1922 Se muda a california donde recorre el país dando charlas y exhibiciones. Es contratado por Hollywood donde participa en más de 30 films, cosa que aprovecha para difundir su deporte favorito y su tierra natal como atracción turística.

1930 Luego de varios años de perfeccionamiento, Blake patenta y vende su idea transformándose así en la primer tabla producida en serie por Los Angeles Ladder Co.

1932 Duke gana la medalla de bronce en las Olimpiadas de Atlanta con 42 años de edad.

1934 De regreso a sus queridas islas realiza varios trabajos no muy bien pagos como instructor en un Hotel internacional o expendedor en una gasolinera, hasta que por fin es nombrado Sheriff de la ciudad y el condado de Honolulu, cargo por el que fue reelecto en 12 oportunidades. Durante muchos años es considerado como la celebridad más importante de Hawaii. Dió la bienvenida a todas las visitas ilustres de esa epoca; desde Shirley Temple o Mickey Rooney, hasta el Presidente Kennedy o la Reina de Inglaterra. Desde entonces y hasta su muerte es invitado de honor de todas las Olimpiadas.

1960 Hawaii lo nombra "Embajador de Aloha"

1965 Es el primer deportista en ser incluido en el "Hall of Fame" de dos deportes distintos; el Surf y la Natación. En ese mismo año se realiza el primer campeonato en su honor: Duke Invitational Surf Meeting. En Sunset Beach, que pronto se convertiría en el evento más importante del calendario surfístico mundial.

1968 Muere en Waikiki a la edad de 77 años y en una ceremonia tradicional su cuerpo es devuelto al mar.

DUKE PAOA KAHANAMOKU 1894-1968 Padre del Surf


(Fuente: www.dukeonline.com)

 

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